Soy estilista personal y fundadora de Dimai Studio. Me formé en estilismo y colorimetría porque veía a demasiadas mujeres con poco tiempo — y mucho armario — improvisando cada mañana y comprando prendas que luego no encajan con nada.
Dimai nació de una convicción: vestirse bien no debería ser complicado. Solo necesitas un sistema. Y el primer paso de ese sistema — el más importante — es saber qué colores trabajan a tu favor.
Por eso creé esta asesoría. No como un diagnóstico que se queda en una carpeta, sino como una herramienta que abres cuando vas de compras, cuando dudas delante del espejo o cuando te sientas a maquillarte. Algo que usas. Que te resuelve. Que te da esa calma de "por fin lo tengo claro".
Porque para mí esto nunca ha sido un tema banal. Cómo te vistes y qué colores te rodean la cara no es solo estética: afecta a tu estado de ánimo, a la seguridad con la que entras en una sala y a cómo te sientes contigo misma frente al espejo. Es una parte real de tu identidad, no un capricho.
Y creo firmemente que mereces permitirte cuidar esa parte de ti — sin sentirte mal por ello, sin que parezca superficial. Es tan válido como cualquier otra forma de cuidarte.
